El tornquistense Lautaro Martín gritó campeón e hizo historia en Mendoza

Fotos prensa ABH
Fotos prensa ABH

La provincia de Mendoza fue testigo de una semana consagratoria para el handball de la región. En el marco del Torneo Argentino de Selecciones Cadetes “B”, el combinado masculino de la Asociación Bahiense de Handball (ABH) brilló con luz propia al quedarse con el título de manera invicta y lograr el ansiado ascenso a la máxima categoría.

Dentro de ese plantel de figuras que escribió una página dorada, el deporte del partido de Tornquist tuvo un embajador de lujo: Lautaro Martín.  

De Tornquist a la cima nacional

Para el joven deportista, el certamen disputado entre el 16 y el 22 de agosto representó la culminación de un trabajo sostenido y de sacrificio constante. Llevar la bandera de Tornquist a lo más alto del país no es casualidad; Martín ya venía de demostrar su jerarquía en citas previas de primer nivel formativo —como su destacada actuación en Bariloche—, consolidándose como una pieza de gran proyección dentro de la estructura de la ABH.

En tierra cuyana, el seleccionado bahiense mostró una superioridad abrumadora, coronándose como el equipo con mejor diferencia de gol de todo el torneo (+51, producto de 166 tantos convertidos y 115 recibidos). En el camino hacia la gloria, el equipo superó escollos durísimos hasta plantarse en el partido definitorio en el Polideportivo Gustavo “El Torito” Rodríguez. Allí, con personalidad y juego colectivo, Bahía Blanca derrotó con autoridad a Mendoza “B” por 21 a 15, desatando el festejo alocado dentro y fuera de la cancha.  

Un eslabón fundamental del equipo campeón

Integrar una lista de 16 jugadores en un torneo que reunió a 48 equipos de 25 afiliadas y a más de 700 atletas ya es un hito monumental. Dentro de este grupo dirigido tácticamente por Felipe Etchebarne, Siria Seijas, Esteban Andre Angellini y Micaela Merino, Lautaro Martín aportó su talento, despliegue físico y compromiso táctico, alternando con compañeros de jerarquía provenientes de clubes como Universitario y Tiro Federal.  

La consagración en tierras mendocinas no solo premia el invicto de los varones bahienses, sino que ratifica que el talento del interior de la provincia de Buenos Aires pisa fuerte en el mapa del balonmano argentino. Para Tornquist, ver a Lautaro colgarse la medalla dorada y festejar el ascenso representa una enorme caricia al deporte local y la confirmación de que hay futuro asegurado con jóvenes que trascienden fronteras a puro talento y corazón.