Pablo Mayer: Una vida ligada al duatlón y al triatlón

Dialogamos con el deportista de Sierra de la Ventana sobre sus inicios, su gran 2026 y los próximos desafíos.
Pablo Mayer: Una vida ligada al duatlón y al triatlón

El deportista de Sierra de la Ventana Pablo Mayer repasó en exclusiva para DeporTornquist su historia dentro del duatlón y el triatlón, disciplinas que comenzaron a despertar su interés desde muy joven y que, muchos años después, continúa disfrutando y afrontando con nuevos objetivos.

A sus 57 años, Mayer recordó que aquella inquietud nació incluso antes de comenzar a competir, mirando por televisión las pruebas de triatlón y, particularmente, el Ironman de Hawái; “Había un programa que se llamaba El Deporte del Hombre, que conducía Pancho Ibáñez. Pasaban bastante triatlón y específicamente el Ironman de Hawái. Uno miraba a esos superatletas y decía: ‘Alguna vez quiero hacer eso’”, recordó.

De mirar por televisión a empezar a competir

Mayer comenzó a introducirse en la disciplina alrededor de los 19 o 20 años, cuando se encontraba realizando el servicio militar. Su primera experiencia fue en Monte Hermoso y significó también encontrarse con situaciones completamente nuevas; “La primera carrera fue en Monte Hermoso. Nadar y estar en el mar sin haber nadado en aguas abiertas fue toda una novedad y un aprendizaje”, señaló.

En aquellos años aprovechó un calendario regional que le permitía competir sin realizar grandes viajes. Recordó pruebas desarrolladas en distintos puntos cercanos a Bahía Blanca, que le permitieron sumar experiencia tanto en triatlón como en duatlón; “Ahí uno pudo ir armando sus primeras herramientas en el triatlón”, explicó.

Con el paso del tiempo continuó compitiendo durante varios años, aunque un problema de espalda y una hernia de disco terminaron alejándolo de la actividad durante una etapa. Actualmente, aseguró que puede llevar esa situación de mejor manera y volvió a plantearse nuevos desafíos deportivos.

Un 2026 que superó sus expectativas

Durante esta temporada, Mayer participó del campeonato desarrollado en el sur de la provincia de Buenos Aires, con competencias en Bahía Blanca, Monte Hermoso, Pehuen Có, Sierra de la Ventana y Copetonas, aunque no pudo estar presente en esta última fecha; “Fue un campeonato muy interesante para los que nos gusta este tipo de carreras, porque están todas cerca y tienen distintas dificultades y distancias”, destacó.

La definición en Monte Hermoso contó con 4 kilómetros de pedestrismo, 30 kilómetros de ciclismo y otros 4 kilómetros a pie, mientras que la prueba realizada en Sierra de la Ventana tuvo un recorrido de 3,5 kilómetros, 22 kilómetros en bicicleta y otros 3,5 kilómetros, con la dificultad adicional del terreno.

Mayer valoró además la incorporación de las postas y consideró que el crecimiento del campeonato puede permitir una mayor participación durante la próxima temporada; “Nos mantiene a los que nos gusta este tipo de actividad con un calendario nutrido”, sostuvo.

La victoria que no esperaba

Uno de los momentos más destacados del año llegó con su participación en Hombre de Piedra, carrera por la cual no pudo disputar la fecha de Copetonas.

Mayer explicó que se trataba de un desafío especialmente importante porque quería medirse frente a corredores de su misma categoría en una competencia de nivel nacional; “Era una carrera muy importante en Argentina y quería ver qué pasaba conmigo con respecto al resto de los corredores”, contó.

Según recordó, había alrededor de 17 o 18 participantes en su categoría, y el resultado terminó superando ampliamente sus propias expectativas; “No me esperaba haberla ganado. La gané y la verdad que tanto el desarrollo de la carrera como el resultado fueron algo que no esperaba”, expresó.

Los próximos desafíos

Lejos de detenerse, Mayer ya tiene nuevos objetivos por delante. Entre sus metas aparece continuar sumando competencias de triatlón y evaluar, siempre de acuerdo con la evolución de su espalda, la posibilidad de afrontar distancias mayores; “Me gustaría hacer un Ironman, pero tendría que ver muy bien el estado de mi espalda”, reconoció.

Entre sus próximos compromisos, indicó que ya se encuentra inscripto para competir en Viedma el 7 de febrero de 2027, en una prueba que tendrá 2.000 metros de natación, 80 kilómetros de ciclismo y 18 kilómetros de pedestrismo.

Posteriormente, su intención es afrontar otro medio Ironman en San Juan y luego volver a enfocarse en la temporada de duatlón.

Después de varias décadas desde aquellas primeras imágenes del Ironman de Hawái que despertaron su curiosidad, Mayer continúa encontrando en estas disciplinas nuevos desafíos, competencias y motivos para seguir entrenando.