Con gran convocatoria y un espíritu imparable, se llevó a cabo una nueva edición del Trekking sobre el emblemático Ramal 111. Pese al frío y la reprogramación, la comunidad volvió a unir pasos, nostalgia y deporte sobre los rieles del histórico tren.
El clima fresco y la reprogramación previa no fueron impedimento para que la pasión y la historia volvieran a encontrarse en el corazón de la Comarca. Una multitud de caminantes se dio cita para afrontar el desafío de 14 kilómetros a lo largo del Ramal 111, en una jornada organizada de manera conjunta por la Asociación Trochita Sierra de la Ventana, Club Hotel y el Club Atlético Ventana, junto al acompañamiento del Museo de la Trochita.
Un recorrido con identidad y emoción
Desde las primeras horas, el ambiente se llenó de camaradería. Entre mates, abrigo y la calidez del trabajo en equipo entre instituciones locales, los deportistas y entusiastas de la naturaleza iniciaron una travesía que trasciende lo físico: caminar sobre las huellas del patrimonio histórico regional.
El trazado ofreció pasajes únicos de la Comarca Serrana, combinando el esfuerzo deportivo del trekking con el valor emotivo de transitar por donde alguna vez rugió "La Trochita". La meta compartida de ver renacer este camino le dio un matiz especial a cada kilómetro superado.
“Un recorrido por donde pasó nuestra historia y por donde nos encantaría verla pasar otra vez”, destacaron con emoción desde la organización.
Trabajo en equipo e integración institucional
Más allá de la meta individual de completar la distancia, la verdadera victoria de la jornada fue la unión de las instituciones locales. El trabajo articulado demostró una vez más que el deporte es el canal perfecto para generar sentido de pertenencia y defender la identidad comarcana.
Desde la dirigencia del Club Atlético Ventana expresaron su profundo agradecimiento a la Asociación Trochita, al Museo de la Trochita y a todos los voluntarios y participantes que hicieron posible que esta nueva edición fuera un éxito rotundo.
Mirando al futuro
El evento concluyó con sonrisas, fotos para el recuerdo y el cansancio propio de una exigente pero gratificante jornada. La edición dejó en claro que la comunidad está más viva que nunca y lista para seguir manteniendo encendida la memoria de su tren histórico a través de la actividad física y el encuentro familiar.
¡Felicitaciones a todos los valientes caminantes que le hicieron frente al frío y completaron el desafío!



















