El Seleccionado Mayor de Damas de la Federación del Sudoeste cerró un torneo inolvidable en Córdoba consagrándose subcampeón nacional. Con un papel protagónico y goles con sello de Sierra de la Ventana —de la mano de Rosario y Analuz Streitenberger—, el equipo se metió entre los mejores del país.
Un camino de menor a mayor: garra, corazón y pase a semifinales
El certamen para el conjunto del Sudoeste comenzó con máxima exigencia en tierras cordobesas. En su debut, tras un partido disputado palmo a palmo y donde el equipo siempre fue al frente, cayó de forma ajustada por 3 a 2 frente a la Federación Tandilense. En aquel estreno, la jugadora de Sierra de la Ventana, Rosario Streitenberger, dejó su sello en la red marcando uno de los tantos, acompañada por Michelle Cárdenas.
Lejos de decaer, la respuesta fue contundente. El jueves, el combinado superó por 2 a 1 a la Federación Catamarqueña de Hockey para recuperar terreno.
El golpe de autoridad definitivo llegó el viernes: con un triunfo inolvidable por 2 a 1 ante la Federación de Santiago del Estero —gracias a las conquistas de Michelle Cárdenas y Mariana Cascallares—, el equipo no solo aseguró la permanencia, sino que consiguió meterse de manera directa en semifinales.
La hazaña en semifinales y la gran final
El sábado, en una semifinal no apta para cardíacos frente a la Asociación Santafesina, el plantel dio una muestra de carácter descomunal. Tras igualar 1 a 1 en el tiempo reglamentario, la historia se definió en una emotiva tanda de penales australianos, donde Sudoeste se impuso por 7 a 6 para sellar el pasaje a la gran final del certamen.
En la definición por el título, la victoria fue para Salta por 1 a 0 mediante un gol de penal. Pese a no levantar la copa, el balance es glorioso: Sudoeste demostró estar a la altura de las potencias y se consolidó entre los mejores 10 equipos del país.
Presencia y protagonismo de las hermanas Streitenberger
Para Sierra de la Ventana y toda la región, esta actuación tuvo un brillo especial gracias al gran nivel de Rosario y Analuz Streitenberger. Ambas integraron con jerarquía el plantel, dejando en cada partido la garra y el corazón que caracterizan al deporte local. Rosario aportó su cuota goleadora desde el arranque del torneo, mientras que Analuz sumó solidez y despliegue clave en la estructura del equipo, llevando los colores de la comarca a lo más alto de la escena nacional.
Orgullo total: Más allá de la final, este plantel y sus jugadoras escribieron una página dorada en la historia de la Federación del Sudoeste Bonaerense. ¡Felicitaciones!


















